Charlas científicas: Prohibido aburrir

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Tomar la decisión de salir del laboratorio para compartir el conocimiento con los demás, es sólo la primera parte de una experiencia divulgativa exitosa. Para ello se necesita cautivar al público, provocar emociones, entretener con contenidos científicos y, dentro de lo posible, enseñar.

Cada año, los profesionales que participan en Mil Científicos Mil Aulas (1000c1000a) y en cualquier otra situación que implique divulgar ciencia se enfrentan al gran desafío de lograr traspasar conocimientos a su público. 1000c 1000a es una iniciativa del programa Explora que busca incentivar el encuentro del mundo científico con el público escolar dentro del aula a través de charlas dictadas por investigadores o profesionales que quieran compartir su experiencia. La clave de estas charlas es que sean entretenidas y cautivadoras.

“En 1000C 1000A no siempre te toca hacer charlas a jóvenes de 3° y 4° medio, muchas veces tu público es de 5° básico o de liceos técnicos que no tienen ninguna intención de seguir las ciencias”, comenta el Director de Investigación e Innovación de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Concepción, Claudio Jiménez, quien dice que por eso es importante hacer charlas entretenidas y para todo público. “La función del divulgador de ciencias no solo tiene que ver con motivar a nuevos científicos, sino también con contarle a la comunidad lo importante que ha sido el avance de la ciencia en la sociedad, y eso se debe hacer en un lenguaje atractivo, que todo el mundo entienda, de manera que la persona que te escuchó pueda transmitir la historia a los demás”, afirma.

Para transmitir historias –y que estas trasciendan en las personas– debe haber un factor emocional, algo que conecte al científico con el público y, como dice Paulo Vallejos, biólogo y monologuista científico: “hay que llevar al público los avances científicos, pero no de una forma densa y difícil de comprender, como estamos acostumbrados a verlos, sino como a uno mismo le hubiese gustado aprender, de una forma entretenida”. Paulo dice también que “en el mundo han pasado muchos años de diagnóstico e investigación, y muy pocos de hacer algo al respecto, y hacer algo al respecto es comunicar resultados científicos a los escolares, tal como se hace en Mil Científicos mil Aulas”.

Así mismo, Elías Ramos, speaker penquista y miembro del equipo de Contracooltura, ONG que actúa como agente de apoyo en materias educacionales, plantea que aburrir al espectador es un pecado. “Hay que crear una alianza entre la persona que expone y el público, y es ahí donde el humor y otras metodologías ayudan a que se genere esta conexión, por eso aquí, aburrir a los jóvenes, es una falta grave”. Ramos cree que “en el mundo del entretenimiento, la ciencia no se puede quedar abajo, además necesitamos generar debate y conocer el mundo desde otro punto de vista. En ese sentido, este programa, que permite acercar la ciencia a los estudiantes, es muy bueno”.

Para hacer charlas de divulgación científica y que sean entretenidas, hay que tener en cuenta algunos aspectos. Para ello, Claudio, Paulo y Elías compartieron algunos de sus tips que detallamos a continuación:

Pasión: El tema que expongas en la charla debe ser algo que te apasione, de manera que demuestres al oyente que eres un experto en el área, y por lo tanto, la persona idónea para hablar del tema, transmitiendo así credibilidad.

Conocer al público: Un mismo tema debe ser abordado de manera diferente cuando se dirige a un grupo masivo o sin orientación en la disciplina, que cuando lo dictas a alumnos de últimos años con vocación en el área.

Cercanía: Puedes usar un lenguaje cotidiano, similar al del público, interactuando con preguntas sencillas, fáciles de responder, y asombrándolos con ejemplos fascinantes.

Actitud en la voz: ¡Sí, tu entonación le da actitud a la voz! Una charla tiene aspectos a relevar y tu destacador será el tono. Así, tendrás un público despierto y atento a al relato. Si en tu audiencia hay personas en situación de discapacidad visual, a través del oído despertarán diversas emociones y ¡puedes encantarlos con tu voz!

Lenguaje no-verbal: Para captar la atención, puedes utilizar recursos no verbales como movimientos exagerados, teatralizaciones, gestos que complementen las palabras, o cambios de ritmos que acompañan el relato de la charla.

Apoyo audiovisual: Prepara una presentación simple, con poco texto y figuras o imágenes grandes y de buena calidad, para que sea realmente un apoyo y no distraiga a tu audiencia.

Respiración: Respira bien, esto ayuda a controlar los nervios y a dar los tiempos y pausas necesarias a la historia.

Ensayo: Prueba lo que quieres hacer en tu charla con otras personas, con amigos o con la familia. Practica el humor y la entonación, de manera que cuando hagas tu presentación, te sientas seguro, porque ya habrás probado la rutina, tal como lo hacen los speakers profesionales.

Preparación: Estudia, imagínate haciendo la charla una y otra vez. Visualiza lo que quieres que suceda, imagina probables reacciones del público, preguntas, respuestas, gestos, entonación, y todo lo que pueda ocurrir en el escenario para no estar desprevenido.

¡Esperamos que estos pequeños consejos te ayuden a fortalecer el mensaje de tu charla!

CICAT Udec